Nosotros
Una familia de truficultores en el monte de Soria
Somos pequeños productores de trufa negra. Nuestras plantaciones están a más de 1.000 metros de altura: las trabajamos y cuidamos durante años, hasta que las encinas y quejigos que plantamos empiezan a dar fruto.

Trufas con identidad
El terroir de la Atalaya
Los franceses lo llaman terroir: ese conjunto de factores que hace que un producto sea especial y tenga una personalidad propia.
Nuestro clima es duro, con fuertes contrastes de temperatura entre el día y la noche, entre el verano y el invierno. Nuestra tierra es pedregosa, pero impregnada del aroma que dan las arcillas. Y allí, por encima de los 1.000 metros, todo es más limpio, más luminoso, más puro.
Por eso son trufas de la Atalaya.
Nuestro equipo
Sin perros no hay trufas
No basta con plantar los árboles, trabajarlos, podarlos y regarlos durante años. Para encontrar las trufas hacen falta aliados a los que les apasione buscarlas tanto como a nosotros. Tenemos dos:


En acción
Así salimos a buscar tus trufas

Venta directa
Del productor a tu cocina
Como somos productores, recolectamos la trufa en su punto óptimo de madurez, con todo su aroma y sabor.
Vendiendo directamente, sin intermediarios, conseguimos precios más justos para ti y para nosotros. Y nuestras encinas tienen la certificación de producción ecológica del CAECYL.
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